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martes, 26 de junio de 2012
viernes, 15 de junio de 2012
jueves, 7 de junio de 2012
Por la gracia de Cristo Jesús somos salvos. Hechos 15:11
En esto se mostró el amor de Dios para con
nosotros, en que Dios envió a su Hijo unigénito al mundo. (1 Juan 4: 9)
El Señor Jesús sufrió en nuestro lugar la
cólera de Dios contra el pecado. Bajó a esta tierra para morir en el madero
maldito; por su muerte abrió las fuentes eternas del amor de Dios para que éste
pudiera ser derramado en los corazones de unos pobres pecadores. Sólo una firme
confianza en el amor de Dios y el gozo infantil de este amor pueden conducir a
un pecador a un estado de verdadera santidad.
Al atacar al hombre inocente, Adán, el
primer esfuerzo de Satanás tuvo como objetivo quebrantar su confianza en el
amor de Dios, para que estuviese descontento con la posición en que Dios lo
había colocado (Génesis 3:1-7).
La caída del hombre fue la consecuencia de
su duda con respecto al amor de Dios. Por lo tanto, la salvación del hombre
debe resultar de su fe en este amor, porque el propio Hijo de Dios dijo: “De
tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo
aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna” (Juan 3:16). El
apóstol Pablo escribió: “Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo
aún pecadores, Cristo murió por nosotros” (Romanos 5:8).
Como Hijo de Dios enviado por el Padre, él
era el don y la expresión perfecta del amor de Dios por un mundo que perecía,
“porque Cristo, cuando aún éramos débiles, a su tiempo murió por los impíos”
(Romanos 5:6).
La presencia del Señor Jesús en la tierra
era la expresión del supremo amor de Dios para nosotros.
Moisés hizo una serpiente de bronce, y la
puso sobre un asta; y cuando alguna serpiente mordía a alguno, miraba a la
serpiente de bronce, y vivía. (Números 21:9)
El Salvador tuvo que ser elevado en la
cruz, en sacrificio por el pecado. El amor divino no pudo actuar de otro modo
para satisfacer al mismo tiempo Su justicia y las necesidades del pecador
perdido: “Como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que
el Hijo del Hombre sea levantado” (Juan 3:14). Ese versículo nos hace recordar
el relato de Números 21:4-9.
Cada ser humano sin excepción ha sido
alcanzado por la mordedura mortal de la serpiente; pero Dios preparó el
remedio: Cristo, quien murió en la cruz. Ahora, por el Espíritu Santo, Dios
llama a todos aquellos que reconocen haber sido “mordidos” (que son conscientes
de que están perdidos) a mirar a Jesús, para tener la vida y la paz. Por medio
de él se puede obtener una salvación perfecta y gratuita, una salvación que
está en armonía con los derechos de Dios y contra la cual Satanás no puede
alegar nada.
Finalmente, la resurrección es la garantía
del valor de la obra cumplida en la cruz. En cuanto al pecado, el creyente
puede gozar del más perfecto reposo. Dios tiene su complacencia en Jesús; y
como los creyentes están identificados con él, Dios también tiene su agrado en
ellos. La sangre de Jesucristo ha limpiado cada mancha, ha borrado toda falta.
Y la santidad de Dios, que no tolera ningún pecado, ha sido plenamente
satisfecha. “Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados
hijos de Dios” (1 Juan 3:1).
lunes, 4 de junio de 2012
martes, 29 de mayo de 2012
La clase de santidad que quiero tener / Por Lucas Leys
A fines de los noventa, en Estados Unidos
se puso de moda entre los cristianos llevar brazaletes, llaveros y ropa con la
inscripción W.W.J.D que son las iniciales de las palabras en inglés de la
siguiente pregunta, traducida al español: ¿Qué haría Jesús?
En una ocasión,
me invitaron a predicar en un evento multitudinario donde el lema del encuentro
era aquella sigla. Los que hablaron antes que yo se refirieron a la santidad y
recomendaron a los jóvenes pensar muy bien antes de hacer algo malo y les
advirtieron que hacer lo que no agrada a Dios trae consecuencias. Los jóvenes
escuchaban con las cabezas gachas y algunos lloraban. Se respiraba un clima de
tensión y vergüenza. Mientras oraba con los ojos abiertos, esperando mi turno,
el Señor me indicó: Hasta este momento, se ha hablado como si la pregunta fuera
´¿Qué cosas NO haría Jesús?´, en lugar de preguntar qué cosas sí hubiera hecho.
Cuando me tocó hablar, leí el pasaje en Lucas donde el propio Jesús anuncia con
qué misión había venido a la tierra:
“El Espíritu del Señor está sobre mí, por
cuanto me ha ungido para anunciar las buenas nuevas a los pobres. Me ha enviado
a proclamar libertad a los cautivos y dar vista a los ciegos, a poner libertad
a los oprimidos, a pregonar el año del favor del Señor.” Lucas 4.18-19.
Acto seguido hablé de lo que Sí hizo Jesús
y lo que quiere hacer hoy en la tierra a través de la nueva generación.
Hablamos de transformar la sociedad, de impacto, de amor y de sacrificio. Al
terminar, el entusiasmo entre los jóvenes era evidente.
Pecados
de acción y pecados de omisión
Es una lástima que la iglesia haya
enfatizado por tanto tiempo sólo lo que no deben hacer los cristianos, lo que
llamamos pecados de acción. Poco se ha enseñado sobre los pecados de omisión,
que son aquellos pecados que tienen que ver con lo que no hacemos. Si hacemos
una lista de los pecados de acción, de las cosas malas que no debemos hacer, la
lista es larga como papel higiénico. Si anotamos los pecados de omisión, es
decir, las cosas que deberíamos hacer y no hacemos, apenas recordamos unos
cuantos: diezmar, orar, leer la Biblia, ir a la iglesia y obedecer a los
padres. Estas son cosas esenciales, sin duda. Pero, ¿ahí termina lo que el
cristiano debiera estar haciendo? ¿Qué haría Jesús en nuestro medio?
Estoy convencido de que hacer la obra de
Cristo contribuye enormemente a nuestra santificación; cuando empiezo a hacer
lo que hizo Jesús, tengo mucho menos tiempo para hacer aquellas cosas que no
debería hacer y que Jesús nunca hizo. Cuando empiezo a quedarme, a no hacer lo
que Dios quiere que esté haciendo, es fácil que la tentación me encuentre
´disponible´. Eso fue lo que le pasó a David.
Vayamos algunos años más adelante, mucho
después de su valiente enfrentamiento con Goliat. El capítulo 11 de 2 Samuel
relata que David tenía que salir en campaña contra los enemigos del pueblo de
Dios, pero se quedó. El rey tendría que haber ido con el ejército pero se quedó
muy cómodo en el palacio de Jerusalén mirando la tele. Una tarde (!) al
levantarse de la cama, comenzó a pasearse por la azotea del palacio y desde
allí vio a una mujer muy hermosa que se estaba bañando. Primero la miró con un
ojo, luego con dos y después le sacó una foto. Hizo que la trajeran y,
aprovechándose de ser el rey y de que el esposo de la mujer no estaba, se
acostó con ella. Una vergüenza para un hombre que conocía tanto de Dios.
Pero, ¿dónde había empezado todo? David no
estaba donde tenía que estar. Estaba perdiendo el tiempo en el palacio en vez
de estar haciendo lo que Dios quería que hiciera.
Dios quiere hijos santos. La santidad es la
belleza de la cristiana y el cristiano. Por ser la santidad justamente un
reflejo de la hermosura del carácter de Cristo en nuestra vida, somos santos
cuando hacemos lo que Cristo hizo. Es lamentable ver cristianos que piensan que
ser santo es no fumar, no tomar, no bailar ni decir malas palabras. Esas
características son una mínima expresión de lo que es la santidad. La persona
santa es feliz porque está haciendo la voluntad de papá Dios, que es ´agradable
y perfecta´ (Romanos 12.2). La madre Teresa de Calcuta fue santa, Martin Luther
King, Martín Lutero y Hudson Taylor fueron santos, como todos aquellos que de
todo corazón se entregan a hacer lo que Dios les pide y eso los hace parecerse
cada vez más a Jesús.
Dios quiere algo más que solo no nos
metamos en problemas con los cristianos a nuestro alrededor. Él quiere un
corazón obediente y una fe total. Él está más interesado en el corazón de sus
hijos que en sus habilidades y conocimientos. Quiere vidas a prueba de pruebas.
Quiere cristianos que mantengan el gozo y la esperanza en las dificultades; que
conserven la paz y el dominio propio en medio de las tensiones. Dios quiere
algo más que carisma y popularidad; él está buscando verdadera santidad. Esa
que tiene que ver con la pureza de corazón y de la que podemos conversar en voz
baja solo ÉL y nosotros. Santidad que tiene que ver con lo que en nuestro lugar
hubiese hecho el Santo.
Yo quiero alejarme de aquellas cosas que
ofenden a mi Señor. Pero también no quiero ofenderlo al no hacer lo que me pide
Tomado de: http://www.especialidadesjuveniles.com/
lunes, 28 de mayo de 2012
Justificados
Dios es el que justifica.
Romanos 8:33
Siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús.
Romanos 3:24
Job, un creyente del Antiguo Testamento, hizo esta pregunta: “¿Y cómo se justificará el hombre con Dios?” (Job 9:2). Veamos la terrible respuesta de Dios: “No hay justo, ni aun uno” (Romanos 3:10). “Por las obras de la ley nadie será justificado” (Gálatas 2:16). Entonces, ¿no hay esperanza?La única esperanza es el amor de Dios. “Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros. Pues mucho más, estando ya justificados en su sangre, por él seremos salvos de la ira” (Romanos 5:8-9). Lo que el hombre nunca pudo hacer, Dios lo hizo con un sustituto: Jesús tomó el lugar de los culpables, llevó el castigo de nuestros pecados. Entonces Dios es justo, no sólo al perdonar los pecados, sino al declarar justo a aquel que cree (Romanos 3:22). La justicia de Dios fue tan perfectamente satisfecha por la sangre de Cristo, que ya nada más se le reclamará al creyente respecto al pecado.

La consecuencia es la paz con Dios, un acceso abierto hasta él, un gozo que nada ni nadie nos podrá quitar (Romanos 5:1) y el deseo de glorificar a Dios en nuestra vida. Para el creyente, esta maravillosa verdad de la justificación puede resumirse de la siguiente manera:
– Esta justicia es de Dios (Romanos 8:33).
– Es dada gratuitamente por su gracia (3:24).
– Su precio es la sangre de su Hijo (5:9).
– Me es otorgada por la fe (3:25, 28).
– Mi conducta debe mostrarlo (Santiago 2:24).
Santificados
El mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo.
El verbo santificar significa «poner aparte». Para el creyente, esta santificación reviste tres aspectos:
– La santificación inicial define el estado de todo creyente. Mediante su fe en la obra de Jesús en la cruz, el creyente forma parte de la familia de Dios, sea cual sea su nivel de conocimiento espiritual. Esta puesta aparte es, pues, el privilegio de todos los creyentes. Es definitiva y eterna: “Somos santificados mediante la ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecha una vez para siempre… con una sola ofrenda hizo perfectos para siempre a los santificados” (Hebreos 10:10, 14).
– El segundo aspecto de la santificación es creer lo que soy –santificado por la obra de Cristo– y aplicarlo a mi vida cotidiana. El creyente se separa del mal y busca el bien. Nunca llegará a la perfección en la tierra (a un estado sin pecado), pero siempre debe encaminarse hacia ese objetivo. Esta separación tiene lugar cuando pone en práctica las enseñanzas de la Palabra de Dios, con la ayuda del Espíritu Santo y mirando hacia Cristo, quien nos santifica (Juan 17:17, 19). Es responsabilidad del creyente purificarse del mal en vista de esta santificación diaria. Involucra tanto al cuerpo como al alma y al espíritu (2 Corintios 7:1).
– La santificación final está relacionada con la condición del creyente en el cielo, donde será semejante a Cristo (1 Juan 3:2), totalmente liberado del pecado y separado para Dios.
Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
1 Tesalonicenses 5:23
El verbo santificar significa «poner aparte». Para el creyente, esta santificación reviste tres aspectos:– La santificación inicial define el estado de todo creyente. Mediante su fe en la obra de Jesús en la cruz, el creyente forma parte de la familia de Dios, sea cual sea su nivel de conocimiento espiritual. Esta puesta aparte es, pues, el privilegio de todos los creyentes. Es definitiva y eterna: “Somos santificados mediante la ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecha una vez para siempre… con una sola ofrenda hizo perfectos para siempre a los santificados” (Hebreos 10:10, 14).
– El segundo aspecto de la santificación es creer lo que soy –santificado por la obra de Cristo– y aplicarlo a mi vida cotidiana. El creyente se separa del mal y busca el bien. Nunca llegará a la perfección en la tierra (a un estado sin pecado), pero siempre debe encaminarse hacia ese objetivo. Esta separación tiene lugar cuando pone en práctica las enseñanzas de la Palabra de Dios, con la ayuda del Espíritu Santo y mirando hacia Cristo, quien nos santifica (Juan 17:17, 19). Es responsabilidad del creyente purificarse del mal en vista de esta santificación diaria. Involucra tanto al cuerpo como al alma y al espíritu (2 Corintios 7:1).– La santificación final está relacionada con la condición del creyente en el cielo, donde será semejante a Cristo (1 Juan 3:2), totalmente liberado del pecado y separado para Dios.
Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
jueves, 24 de mayo de 2012
Lavados
Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio… Vuélveme el gozo de tu salvación.
En el evangelio según Juan (13:1-11) Jesús, en la víspera de su crucifixión, lavó los pies de sus discípulos. En Oriente, usar sandalias obligaba a las personas a lavarse los pies muy a menudo. Esta tarea generalmente correspondía a un esclavo, pero aquí Jesús, el Hijo de Dios, tomó el lugar del esclavo. ¡Qué humillación! ¡Qué signo de amor! Cuando le llegó el turno a Pedro, éste se negó a dejarse lavar los pies, pero luego, conmovido por la gracia de Jesús, le dijo: “Señor, no sólo mis pies, sino también las manos y la cabeza” (v. 9). Jesús le respondió: “El que está lavado, no necesita sino lavarse los pies, pues está todo limpio” (v. 10).
El que ha sido alcanzado por el amor del Señor Jesús, quien ha creído y ha sido lavado de sus pecados en Su sangre (Apocalipsis 1:5), tiene todo el cuerpo limpio. La sangre de Cristo, derramada en la cruz, es la que salva al pecador y lo lleva a él. Este único acto fue cumplido una vez para siempre. Jesús ha “efectuado la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo” (Hebreos 1:3).

Salmo 51:10,12
En el evangelio según Juan (13:1-11) Jesús, en la víspera de su crucifixión, lavó los pies de sus discípulos. En Oriente, usar sandalias obligaba a las personas a lavarse los pies muy a menudo. Esta tarea generalmente correspondía a un esclavo, pero aquí Jesús, el Hijo de Dios, tomó el lugar del esclavo. ¡Qué humillación! ¡Qué signo de amor! Cuando le llegó el turno a Pedro, éste se negó a dejarse lavar los pies, pero luego, conmovido por la gracia de Jesús, le dijo: “Señor, no sólo mis pies, sino también las manos y la cabeza” (v. 9). Jesús le respondió: “El que está lavado, no necesita sino lavarse los pies, pues está todo limpio” (v. 10).
El que ha sido alcanzado por el amor del Señor Jesús, quien ha creído y ha sido lavado de sus pecados en Su sangre (Apocalipsis 1:5), tiene todo el cuerpo limpio. La sangre de Cristo, derramada en la cruz, es la que salva al pecador y lo lleva a él. Este único acto fue cumplido una vez para siempre. Jesús ha “efectuado la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo” (Hebreos 1:3).

Pero el lavado de los pies es necesario durante todo el andar del cristiano. Sea consciente o no, está en contacto con el mundo y manchado por el mal. Necesita ser purificado constantemente. Cuando la Palabra de Dios (simbolizada por el agua) es escuchada y leída atentamente, nos purifica mediante su mensaje. Ella lava, reaviva la conciencia y purifica nuestro corazón; de ahí la necesidad de leer la Biblia y estudiarla cuidadosamente en oración.
(Mañana continuará)
lunes, 21 de mayo de 2012
martes, 28 de diciembre de 2010
jueves, 11 de noviembre de 2010
4 cosas de Dios que nunca conocì.
4 cosas de Dios que nunca conocí!
Desde chico cuando iba a la escuelita dominical en mi iglesia conocí varias cosas acerca de Dios. Aprendí que El es Santo, Justo, Creador, Omnipotente, Omnisciente, Poderoso, Todopoderoso. También escuché decir que Dios es Amor, Luz y muchas cosas y atributos de Dios que son reales y fabulosos. Pero te invito a descubrir 4 cosas de Dios que nunca conocí. Quizás cuando lo leas pienses “Este hombre está loco”, pero quiero llevarte a la Biblia, a la palabra, a la voz de Dios para que descubras algo nuevo acerca de Él! Algo que sea innovador y pueda mejorar tu relación con el Creador. En primer lugar quiero decirte que Dios es DIVERTIDO, si divertido! Aunque desde chicos crecimos con la imagen falsa de Dios como un anciano de barba blanca que esta sentado en su trono enojado esperando que alguno de sus hijos se equivoque para castigarlo. No! Dios es divertido tiene sentido del humor como nosotros porque “fuimos creados a su imagen y semejanza” (Gn. 1:26). En segundo lugar contarte que Dios es CREATIVO! Y tomo el versículo anterior para ejemplificar también este atributo de Dios. El nos hizo seres humanos creativos, nos dio la capacidad de ser innovadores, hacedores de la historia, revolucionarios de las épocas! Y tantas cosas más! Hay veces que veo programas de TV, eventos, shows, obras teatrales, todo del ámbito secular y pienso que los cristianos nos hemos olvidado de la creatividad que Dios nos dio! Nuestras reuniones son aburridas y poco creativas por eso nuestros adolescentes y jóvenes se duermen en nuestras reuniones y miran cada 5 minutos su celular pensando “esta parte cuándo termina?”.
Una de las cosas que más me impactan en este tiempo es el mundo de la moda. La moda cambia todo el tiempo, las marcas siempre se mantienen. Lo que cambian son los diseños, los formatos y nuevos modelos. Déjame decirte en tercer lugar que Dios es MODERNO, te suena loco? Bueno empieza a entender que Dios no está lejos de la moda. “Todas las cosas por Él fueron hechas, y sin Él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho” (Jn. 1:3). Sabes Dios creó a la moda. Piensa en esto: “Dios es la marca” , “nosotros debemos crean nuevos diseños para que nuestra relación con el crezca cada día”. Por último Dios es ORIGINAL. Para Dios no existen las fotocopias y modelos a copiar. Él es único. Rompe con todas las estructuras! Siempre trae algo nuevo que nos sorprende. Su originalidad nos atrapa!
Ahora es tu turno! Usa el sentido del humor (diviértete con Dios), tu creatividad (Busca versículos nuevos, crea tus propios devocionales o artículos bíblicos, como si estuvieras en la época de Jesús), Utiliza cosas que estén a la moda (mirar videos por You Tube) y sé original (no hagas lo que todos hacen).
Nahuel Noziglia.
tomado de Especialidades Juveniles
Desde chico cuando iba a la escuelita dominical en mi iglesia conocí varias cosas acerca de Dios. Aprendí que El es Santo, Justo, Creador, Omnipotente, Omnisciente, Poderoso, Todopoderoso. También escuché decir que Dios es Amor, Luz y muchas cosas y atributos de Dios que son reales y fabulosos. Pero te invito a descubrir 4 cosas de Dios que nunca conocí. Quizás cuando lo leas pienses “Este hombre está loco”, pero quiero llevarte a la Biblia, a la palabra, a la voz de Dios para que descubras algo nuevo acerca de Él! Algo que sea innovador y pueda mejorar tu relación con el Creador. En primer lugar quiero decirte que Dios es DIVERTIDO, si divertido! Aunque desde chicos crecimos con la imagen falsa de Dios como un anciano de barba blanca que esta sentado en su trono enojado esperando que alguno de sus hijos se equivoque para castigarlo. No! Dios es divertido tiene sentido del humor como nosotros porque “fuimos creados a su imagen y semejanza” (Gn. 1:26). En segundo lugar contarte que Dios es CREATIVO! Y tomo el versículo anterior para ejemplificar también este atributo de Dios. El nos hizo seres humanos creativos, nos dio la capacidad de ser innovadores, hacedores de la historia, revolucionarios de las épocas! Y tantas cosas más! Hay veces que veo programas de TV, eventos, shows, obras teatrales, todo del ámbito secular y pienso que los cristianos nos hemos olvidado de la creatividad que Dios nos dio! Nuestras reuniones son aburridas y poco creativas por eso nuestros adolescentes y jóvenes se duermen en nuestras reuniones y miran cada 5 minutos su celular pensando “esta parte cuándo termina?”.
Una de las cosas que más me impactan en este tiempo es el mundo de la moda. La moda cambia todo el tiempo, las marcas siempre se mantienen. Lo que cambian son los diseños, los formatos y nuevos modelos. Déjame decirte en tercer lugar que Dios es MODERNO, te suena loco? Bueno empieza a entender que Dios no está lejos de la moda. “Todas las cosas por Él fueron hechas, y sin Él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho” (Jn. 1:3). Sabes Dios creó a la moda. Piensa en esto: “Dios es la marca” , “nosotros debemos crean nuevos diseños para que nuestra relación con el crezca cada día”. Por último Dios es ORIGINAL. Para Dios no existen las fotocopias y modelos a copiar. Él es único. Rompe con todas las estructuras! Siempre trae algo nuevo que nos sorprende. Su originalidad nos atrapa!
Ahora es tu turno! Usa el sentido del humor (diviértete con Dios), tu creatividad (Busca versículos nuevos, crea tus propios devocionales o artículos bíblicos, como si estuvieras en la época de Jesús), Utiliza cosas que estén a la moda (mirar videos por You Tube) y sé original (no hagas lo que todos hacen).
Nahuel Noziglia.
tomado de Especialidades Juveniles
martes, 7 de septiembre de 2010
Pasajes Biblicos Importantes para promover las Misiones.
Abajo les dejamos 12 versículos claves en cuanto a las misiones!!!!!
- Génesis 12: 2-3
- 1 Crónicas 16:23-24
- Isaias 49: 6b
- S. Mateo 24:14
- S. Mateo 25:35-36
- S. Mateo 28:18 - 20
- Lucas 4:18
- Juan 3:16-17
- Juan 10:10
- Hechos 1:8
- Romanos10:15-15
- Apocalipsis 7:9-10
Hay muchas formas de usar estos versículos en a iglesia local para promover las misiones mundiales y la coparticipación en la gran comision. Aquí hay algunas ideas;
- Escoger un versículo por mes como congregacion para memorizar juntos
- Escoger un versículo por mes para poner en el boletín o hacer un tamaño poster para poner en un lugar visible durante los cultos.
- Retar a los niños y a los jóvenes a ver cuantos versículos de esta lista pueden memorizar en un mes.
- Escoger un pasaje por trimestre o cuatrimestre para usar como el pasaje clave de la predicación
- Hacer hojas para los niños y adolecentes con mezcla de palabras para ayudarles aprender los versículos.
Usado con permiso: Obrero fiel.com
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